Estoy tan confundida, hoy realmente no entiendo nada. Hasta ayer sentía, hoy ya no. Todo lo que tenía lo fui perdiendo y lo que más me extraña es que no duele tanto como solía doler.
Ya no tengo la incentivación a seguir adelante, a seguir luchando por algo que sé que no voy a tener, a luchar por algo que es imposible de conseguir.
Dicen que las esperanzas es lo último que se pierde, pero mis esperanzas hoy caducaron, llegaron a su fin. Es inútil luchar por algo que no va a poder ser, aunque como valer la pena, lo vale, lo vale y mucho, porque es algo muy significativo en MI vida, pero ya no quiero sufrir más, yo no quiero sentir lo que hasta ayer sentía y hoy llego a su fin. Siempre quise ponerle un punto a esto, porque sé que si quiero terminarlo tengo que empezar por algo, y ese algo acaba de empezar.
A la vez tengo miedo, porque lo intente muchas veces. Muchas veces quise parar este dolor inmenso, pero en la mitad de mi objetivo había algo que me frenaba, era una enorme pared, con la cual me chocaba y me tiraba, hacia que me caiga, una, dos y hasta tres veces, sin embargo me paraba y seguía con mi cabeza en alto para ponerle un fin a esta historia que tan mal me hacía, pero me di cuenta que no podía pasar mis sentimientos por alto y fingir que nada me pasaba porque era más fuerte que yo. Esta historia trata nada más y nada menos que de ÉL, de mi debilidad, de la persona que me cambia el humor de un segundo a otro, el que me alegra si me habla, el que me daba plena felicidad y me llenaba de P A Z, el que me hacía entrar a un mundo aparte. Con él deseaba tener un botón para frenar el tiempo y vivir por siempre ese momento, aunque el mismo, ese que me sacaba una sonrisa hasta en mis peores momentos hacia que en un minuto se derrumbara todo mi mundo, pero estaba tan ciega que nada me importaba, no quería ver que la persona que tanto queria, que tan feliz me hacia al mismo tiempo me destruía, solo quería seguir adelante y estar con la persona que me hacía feliz. Yo sabía desde un principio como iban a ser las cosas, porque era un amor imposible y prohibido pero no me importó nada, porque "el que no arriesga no gana, aunque el que arriesga puede morir por amor", pero siendo así yo lo arriesgue todo y perdí, y recién ahora me doy cuenta que esta historia se repitió más de una vez en mi vida y que siempre me dejó con las manos más vacías de lo que las tenía, llenas de nada y con una soledad infinita.
Dicen que las esperanzas es lo último que se pierde, pero mis esperanzas hoy caducaron, llegaron a su fin. Es inútil luchar por algo que no va a poder ser, aunque como valer la pena, lo vale, lo vale y mucho, porque es algo muy significativo en MI vida, pero ya no quiero sufrir más, yo no quiero sentir lo que hasta ayer sentía y hoy llego a su fin. Siempre quise ponerle un punto a esto, porque sé que si quiero terminarlo tengo que empezar por algo, y ese algo acaba de empezar.
A la vez tengo miedo, porque lo intente muchas veces. Muchas veces quise parar este dolor inmenso, pero en la mitad de mi objetivo había algo que me frenaba, era una enorme pared, con la cual me chocaba y me tiraba, hacia que me caiga, una, dos y hasta tres veces, sin embargo me paraba y seguía con mi cabeza en alto para ponerle un fin a esta historia que tan mal me hacía, pero me di cuenta que no podía pasar mis sentimientos por alto y fingir que nada me pasaba porque era más fuerte que yo. Esta historia trata nada más y nada menos que de ÉL, de mi debilidad, de la persona que me cambia el humor de un segundo a otro, el que me alegra si me habla, el que me daba plena felicidad y me llenaba de P A Z, el que me hacía entrar a un mundo aparte. Con él deseaba tener un botón para frenar el tiempo y vivir por siempre ese momento, aunque el mismo, ese que me sacaba una sonrisa hasta en mis peores momentos hacia que en un minuto se derrumbara todo mi mundo, pero estaba tan ciega que nada me importaba, no quería ver que la persona que tanto queria, que tan feliz me hacia al mismo tiempo me destruía, solo quería seguir adelante y estar con la persona que me hacía feliz. Yo sabía desde un principio como iban a ser las cosas, porque era un amor imposible y prohibido pero no me importó nada, porque "el que no arriesga no gana, aunque el que arriesga puede morir por amor", pero siendo así yo lo arriesgue todo y perdí, y recién ahora me doy cuenta que esta historia se repitió más de una vez en mi vida y que siempre me dejó con las manos más vacías de lo que las tenía, llenas de nada y con una soledad infinita.