Algunas personas llegan a tu vida y rápidamente te das cuenta de que esto pasa porque debe ser así. Para servir a un propósito, para enseñarte una lección, para descubrir quién eres en realidad. No sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellas, sabes y comprendes que afectarán tu vida de una manera profunda. Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas pero en realidad entiendes que si no hubieras superado estas cosas, nunca hubieras conocido todo tu potencial, tu fuerza, si no, la vida sería como una carretera recién pavimentada:suave, lisa, cómoda y segura, y… tal vez, directa y sin rumbo. La gente que conoces afecta tu vida, las debilidades y las fortalezas que tú experimentas crean la persona que eres, son los condimentos necesarios para hacerte crecer. Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, dale gracias… porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de dar confianza y a tener más cuidado en quién descubres y apoyas tu corazón. Si alguien te ama, ámalo, no porque te ame, sino porque te ha enseñado a amar, a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. Haz que cada día cuente y aprecia cada instante, aprende todo lo que puedas aprender… Ahora es el momento o quizás más adelante.
Permítete sentirte bien, liberarte, y pon tu vista en un lugar muy alto. Mantén tu cabeza erguida porque tienes todo el derecho a hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y… CREÉLO.
Si no crees en ti mismo, nadie más lo hará.
¡¡Crea tu propia vida y vívela!!
Permítete sentirte bien, liberarte, y pon tu vista en un lugar muy alto. Mantén tu cabeza erguida porque tienes todo el derecho a hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y… CREÉLO.
Si no crees en ti mismo, nadie más lo hará.
¡¡Crea tu propia vida y vívela!!